-Y sabes… ¿Qué es lo que reflexiono después de todo lo sucedido? Que caí… que sin haberlo esperado, sin habérmelo propuesto, como cualquier otra persona, como cualquier otro regio promedio, como cualquier imbécil, caí, y no caí con cualquiera, caí, con la típica mujer que está ahí afuera, multiplicada por mil y solo busca un galán de una noche, pero traté de engañarme a mí mismo, haciéndome creer que yo era ‘El Hombre’… y para ella solo fueron palabras, pero para mí fue la vida entera… fui engañado, fui estafado, caí con quien nunca pensé que caería, con la más ordinaria, con la que todo mundo quiere ligar en el antro, y ella me hizo soñar, que el mundo se detenía solo si ella dejaba de respirar, lo peor no es esto, es que ella lo sabe, que yo no soy una persona ordinaria, que yo no soy esa persona que puedes llegar y sacarla a bailar, y aun así, me sedujo, le di mis puntos débiles y me tuvo… N. Jamás pensé que yo podría haberme dejado enrolar en una situación así… y menos con ‘La chica’ más buscada de la fiesta, ella me hizo caer en la trampa de un amor inexistente, caí y no como los grandes, como cualquiera de los débiles.
-Hon, creo que ella no estaba consciente de lo que estaba haciendo, no sabía con quien se estaba metiendo, ni las consecuencias que iba a desatar al encontrarse a alguien como tú y le pesó darse cuenta de que tú puedes llegar a ser el hombre que iba a cambiar su vida, pero ella no está dispuesta a enfrentar ese cambio…
-Pues es una completa pena, porque yo entregué cada uno de mis suspiros, todos mis momentos y la absoluta certeza de una seguridad con ella en mi vida… y no supo valorar… que jamás nadie en esta vida, la amará como yo la amé.
Y después de eso, mi mejor amiga no dijo nada, no supo que decir, enmudeció de repente, ella al volante manejando hacia mi destino y el silencio solo fue eso, un silencio, amargo por enfrentar mi verdad, pero sincero y cálido por que la compartí con quien jamás se atreverá a hacerme daño.
Hoy a mi regreso, en mi plena conciencia, en la armonía de mi estabilidad, puedo decir, que ella no tuvo la culpa, que ella no es la responsable de nada, que ella está limpia de cualquier peso de mi parte, en ella no recae el agravio de haberme desestabilizado emocionalmente, el único sentado en la silla de los acusados, es el mismo que escribe, yo he permitido que todo suceda, por ende, nadie más es culpable que él que provocó todo lo que ha sucedido, yo me caí, porque yo mismo dejé que pusieras la traba en mi camino.
Yo te dejé besarme la primera vez, yo te dejé llevarme a ese departamento desconocido, yo te dejé que entraras, yo te dejé que me tocaras, yo te dejé estar en mí, y tú no me pusiste una pistola en mi cabeza para hacerlo, al contrario, yo te enseñé como armarla, como hacerla funcionar, y al apretar el gatillo, fue un accidente en el cual, ya no sé quién lo accionó, pero eso no importa, lo que importa es que yo sé que tú eres libre de mi condena y no me arrepiento de que seas indultada, yo debo lidiar con mi propio juicio, con mis propios cargos, con mi propia responsabilidad.
Mi psicóloga me dijo ‘Del suelo no pasas H.’ y mi mejor amiga me dijo ‘Pero no mereces estar en el piso’, esta noche, después de haber sentido lo frío de estar tirado ahí durante meses, en medio de la nada, en esa oscuridad y al haber tocado el fondo, me sacudo el polvo, ya no siento que estar aquí sea tan cómodo y confortable como parecía ser, volteo hacia arriba y con solo pensarlo, levito de nuevo hacia mi salida, es así de sencillo, es escapar de nuevo, es despojarme de mis culpas, es limpiarme de todos mis errores, es estar consciente de que yo absuelvo mi propio pasado, que mi destino sigue en espiral refulgente, y la única certeza, es que moriré, en Xibalbá es donde ahí está mi verdadera eternidad circular.
Gracias a ti, ahora soy la evolución de quien jamás habría podido ser sin ti, hoy soy un general, y mi armada combate por lo que tu desperdiciaste, son personas como tú por las que he creado mi propio bastión, libre de jurisdicciones, de morales acabadas, libre de prejuicios, todos soñamos bajo un mismo fin, y todos luchamos, en nombre del amor.
Ayer caí, pero hoy me levanto, para no volver a donde no merezco estar, el suelo es para sostener cada paso que doy en este mundo, y que de firmeza en las decisiones que cometo solo para el bien mismo de la prosperidad en la humanidad.
Y al final… sigo siendo el último hombre.
Adios, ad ios, a Dios.
H.




la libertad es lo mas preciado dijo Don Quijote.
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